Pocos Jimi Hendrix, muchos Scarface.
Cuántas vueltas da la vida..
Hace un tiempo, más potencial que real con respecto a su valor original, mi vida cambió radicalmente. Curiosamente todo me iba bien, sentimentalmente salí de una relación de un año que me sirvió más para madurar que para disfrutarla, y decidí entrar en el juego este en el que cada uno pone sus reglas.
Pero qué difícil era todo eso, saber sin saber, querer sin querer, ¿cómo funciona todo esto?, no quería seguir con este monocromático juego en el que siempre pecaba de novato.
Tras varios intentos con chicas que bien por culpa mía o excusas suyas, decidí que necesitaba soledad.
Empecé a creerme el culo del mundo, a pensar que esto del amor era cosa de mayores y que debería centrarme en algo concreto, que no me ocupase demasiado tiempo.
Con el autoestima por los suelos, cargando el peso de mi crítica superficial y magullado por las ostias de la vida, escribí mi primer texto.
Como todo buen relato se empieza por el principio, yo lo hice por el final, estructurando todo lo que iba a escribir sobre una idea que engranaría el resto. Era como construir mi propia casa por el tejado, sin nada sólido que la sostenga. Así surgió el título: "Ábreme los ojos"
Y vaya si me los abrió.. me gustaba lo que escribía, me sentía bien dejando caer lo que pensaba, y me sentía mejor aún cuando alguien lo leía y se paraba a comentarlo conmigo.
Eso solo fue el principio..
Conocí a dos chicas que me cambiarían la vida, una a la que agradezco todos los momentos pasados, y otra a la que agradezco los momentos futuros.
Dejé de ser un don nadie, y sin quererlo, comencé a serlo todo. Para mi no, pero si para otra persona de la cual envidio su forma de verme.
Pero ufff,¡ menuda responsabilidad!
¿Y si no sé responder como es debido? ¿Volverían los fantasmas del pasado a recordarme que no sé mantener lo que más quiero? Ellos sí que saben abrir heridas, pues bajo sus inexpresivos disfraces se ocultan personas que simplemente quieren ver a los demás mal y trasegar sus sentimientos.
Y aquí sigo como casi todas las noches, escribiendo algo que leeré yo más veces que el resto de personas juntas, escapando de esos falsos Demiurgos, en constante transformación mental, creyéndome nada y resultando ser algo.
Algo que no sabré hasta que me sienta como tal.
Para los de siempre, siempre serás el de siempre..
