La publicidad nos hace desear coches y ropas, tenemos empleos que
odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos malditos
de la historia, desarraigados y sin objetivos.
No hemos sufrido una
gran guerra, ni una depresión.
Nuestra guerra es la guerra espiritual,
nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que
nos hizo creer que algún día seriamos millonarios, dioses del cine o
estrellas del rock, pero no lo seremos y poco a poco lo entendemos, lo
que hace que estemos muy cabreados.
Somos los hijos indeseados de Dios, ¿y qué? Nuestros padres eran
nuestros modelos de Dios, y si nuestros padres nos fallaron, ¿qué dice
eso de Dios?
Tienes que tener en cuenta la posibilidad de no caerle bien
a Dios, él nunca quiso tenerte. Con toda probabilidad él te odia, pero
no es lo peor que pueda ocurrirte.
¡No lo necesitamos! Que se jodan la
maldición y la redención, somos hijos no deseados de Dios, así sea.
Si estás leyendo esto, el aviso va dirigido a ti. Cada palabra que leas
de esta letra pequeña inútil, es un segundo menos de vida para ti. ¿No
tienes otras cosas que hacer? ¿Tu vida esta tan vacia que no se te
ocurre otra forma de pasar estos momentos? ¿O te impresiona tanto la
autoridad que concedes crédito y respeto a todos los que dicen
ostentarla?, ¿Lees todo lo que te dicen que leas? ¿Piensas todo lo que te
dicen que pienses?
¿Compras todo lo que te dicen que necesistas? Sal de
tu casa, Busca a alguien del sexo opuesto.
Basta ya de tantas compras y
masturbaciones. Deja tu trabajo. Empieza a luchar. Demuestra que estás
vivo.
Si no reivindicas tu humanidad te convertirás en una estadistica.
Estás avisado...

