Música

4 nov 2012

El silencio de Dios.

"Creo en Dios pero creo a mi manera,
está dentro de los míos y no en cruces de madera"
(Sharif)

Partiendo de una firme base de que soy ateo, a veces no puedo evitar preguntarme ¿Dios realmente existe? Por un momento pensaré que sí.
Quizá la propia pregunta sea la causa de mi habitual falta de fe, pues si realmente existes, ¿qué puedo pensar de ti? 
¿Qué puedo pensar de un ente todopoderoso y omnipotente que deja morir a la gente buena en la calle y por otro lado permite que los que sólo disfrutan haciendo sufrir a los demás no padecen ningún mal?
¿Ese es el reparto equitativo de la naturaleza que tú creaste?

Pero todo tiene sentido, no puedes permitir que nada sea tan eterno como tú, y realmente debió ser una gran amenaza el planeta Tierra cuando le castigaste con la mayor plaga de la historia, el hombre.
Desde que llegamos a este maravilloso mundo, no hemos dejado de evolucionar e involucionar a la vez, cada avance en la tecnología, en la ciencia y en el pensamiento ha dejado tras de si una gran devastación de todos esos recursos que primariamente hemos necesitado para sobrevivir, y más tarde para especular.

"Si hay un fallo, es humano. Siempre lo es"

¿Qué sientes cuando se asocia la iglesia, tu figura, con el dinero? Sin embargo no haces nada. ¿Te convierte eso en el mayor capitalista de la historia? 
Das el visto bueno a leyes que condenan a personas que omiten el socorro de otras cuando tú no dejas de hacerlo. Eres como el niño que es testigo de una gamberrada de un colega y cuando preguntan quién ha sido te haces el loco. Pero no somos tus amigos.

"Dios aprieta pero no ahoga". Del trabajo sucio ya se ocupa el hombre.


Hemos dejado de pensar que Dios está jugando con nosotros;
hemos empezado a jugar a ser Dios.