Llevaba mucho sin escribir, mucho tiempo fuera
y no me refiero sólo de lugar, sino a nivel personal.
No tenía nada que decir a los demás,
no tenía nada que decirme,
no tenía nada que sentir.
Como naufragando..
Cuando lo que más me repateaba era escuchar "ya te lo dije"
me di cuenta de que duele más pensar "ya me lo dije".
Al fin y al cabo, como ahora, me lo digo yo todo.
Luego..
llega extraño momento en el que no dejas de escuchar una canción,
no sabes lo que dice, ni lo que quiere transmitir,
de hecho, no sabes ni lo que te transmite a ti.
Pero cierras los ojos y la sientes.
Quizá es algo que ya has vivido,
es algo que ya has pensado hace mucho,
algo con lo que te das de bruces y no sabes como responder;
sólo existes.
Ahí está ese momento de tu vida, delante de tus ojos,
o dentro de tus oídos,
o en tus manos.
Como una persona con la que siempre hablas de lo mismo
hasta que cambia el contexto;
la forma o el lugar mediante el cual lo dices,
la tipografía de las palabras,
entonces, es especial.