¿Reciprocidad o inercia?
Nuestras vidas se guian por una continua reciprocidad, por pequeñas inercias.
A veces resulta muy complicado distinguir entre ellas, pero es bueno saber si las cosas pasan por reciprocidad, o por el contrario simplemente se dejan llevar por la inercia.
De una forma resumida, la reciprocidad es voluntaria, la incercia involuntaria.
Pongamos el caso de tu cumpleaños, en el que recibes el regalo de un amigo. Ahí entra en juego la reciprocidad pues ya te sientes condicionado a tener un detalle por su cumpleaños.
Incluso en el tema del orgullo tiene su hueco, ¿quién no ha pensado "hasta que no me hable, no le hablo"?
Nunca intentes tomar la justicia por tu mano, pues cuando piensas que no tienes nada que perder, sí que tienes, oportunidades de solucionar las cosas sin salir perjudicado.
La inercia se detecta cuando ya ha sucedido, y hay una dicho que lo explica perfectamente.
"El roce hace el cariño", sin más, sucede porque sucede, es así y no se puede evitar.
Sobre ese dicho (como para todo), yo tengo mi propia versión:
"El roce hace el cariño, que nunca sea al revés"
Hace tiempo escribí una entrada en la cual ponía "felicidad por inercia", era una idea sencilla, y decía así:
Si tú aguantas, yo aguanto.
Si tú me quieres, yo te amo.
Si tú me hablas, el tiempo es relativo.. (tú sabes)
Si tú te caes, yo te tiendo una mano.
Si tú sonríes, todo lo demás da igual.
Si tú me quieres, yo te amo.
Si tú me hablas, el tiempo es relativo.. (tú sabes)
Si tú te caes, yo te tiendo una mano.
Si tú sonríes, todo lo demás da igual.
Pasa el tiempo, cambian los sentimientos pero las frases quedan ahí, y puedes sentirlas una y otra vez, con todas esas personas en las que pienses al leerlas.
Siempre me ha llamado la atención la inercia, la veo tan necesaria como la propia vida; y en esta, nos ponemos metas porque necesitamos seguir, no porque tengamos decidido el final.
Lo que está claro, es que minuto tras minuto, día tras día, año tras año, con cada una de nuestras acciones, no dejamos de preescribir nuestro futuro. De todos es sabido que cada uno recoge lo que siembra.
Vivimos por inercia intentando ser recíprocos.
