Música

28 ene 2012

Better Dayz..

Hoy amanece, que no es poco..


Un día más, que resulta ser un día menos.
"Mañana será otro día" siempre se ha dicho.. ¿pero realmente es así?

Me levanto a la misma hora de siempre, marcado por la odiosa puntualidad de mi despertador; que cuando intento evadirme de la realidad en un bonito sueño, me corta las alas y me despierta de golpe cayendo en picado contra la realidad, amortiguada por un colchón que me encadena a el calor de las sábanas en este invierno.

Soñar es gratis, pero cumplir los sueños puede salirte caro.

Empieza la rutina, demostrando que de lunes a viernes lo único que distingue los días es el número plasmado en el calendario diseñado para mantener el control de un tiempo que nadie puede controlar.
Me remojo la cara, me visto y voy a desayunar lo mismo de todos los días.
Tras lavarme los dientes, salgo de casa y recuento mentalmente..
"Llaves, cartera, móvil, iPod y sus respectivos auriculares" Hasta mi llavero de Bob Esponja me sonríe de la misma manera, pero sonríe..


Escucho una y otra vez las mismas 17 canciones, entre las miles de posibilidades que Megaupload (que en paz descanse) me ofreció en su tiempo, salteando canciones que en su tiempo dije.. "ya la escucharé"; sigo recorriendo las mismas calles y cruzando por los mismos pasos de cebra, ¿por qué cambiar?
Ese miedo irracionl e instintivo hacia lo distinto.. hacia lo desconocido.
Ese miedo que nos hace pensar que el enemigo es un desconocido que viene en patera, cuando en realidad es alguien que resulta muy familiar, y viene en limusina.


Sigue pasando el tiempo y sigo encerrado, en el taller, en mi casa, en el instituto o en mis propios pensamientos. Y me doy cuenta de que en ocasiones la mayor soledad te la encuentras cuando más rodeado de gente estás.
Me encuentro una vez más confinado en mi cárcel, donde impongo unas normas fáciles de quebrantar para así sentirme libre. Peco de conformismo.

Mañana amaneceré yo, sin esperar a que el día me espere.
Será el primer día del resto de mi vida.




19 ene 2012

Juego de honor..

Nuestro mayor miedo no es que no encajemos,
nuestro mayor miedo es que tenemos una fuerza desmesurada. 
Es nuestra luz y no nuestra oscuridad lo que más nos asusta. 
Empequeñecerse no ayuda al mundo,
no hay nada inteligente en encogerse para que otros se sientan inseguros a tu alrededor. 
Todos deberíamos brillar como hacen los niños. 

No es cosa de unos pocos sino de todos,
y al dejar brillar nuestra propia luz inconscientemente,
damos permiso a otros para hacer lo mismo. 
Al liberarnos de nuestro propio miedo,
nuestra presencia libera automáticamente a otros...


~ Todos nacemos para brillar.. 
 

8 ene 2012

Nadie me espera pero vuelvo a llegar tarde..

Típicas veces que quedas con nosequién en nosedónde a nosequé hora..

Esa es la vida, ver a una persona que te parece interesante para luego conocerla de verdad y sentirte estafado durante todo ese tiempo.
Quedar en un sitio con mucha gente, cada cual con su idea diferente de cómo invertir el tiempo durante esas próximas horas, para acabar haciendo lo mismo de siempre, nada.
Y el tiempo.. otra vez el tiempo.. que por si solo diferencia a las personas precavidas, que prefieren llegar 5 minutos antes; las perfeccionistas/calculadoras (como yo) que prefieren llegar a su hora, pues odian esperar; y las que hacen todo en el último momento y por el camino buscan una excusa para el retraso.

"Cada vez más solo, rodeado de gente"

Allí estaba, esperando de pie frente a un banco dónde no solíamos sentarnos, de un parque al que nunca fuimos, a una hora que probablemente nunca pensases aparecer.
Sin embargo te esperaba, viendo como se cruzaban niñatos que alardeaban de con cuántas se habían liado este sábado, mientras los padres presumían de la buena educación de la parte que no desconocían de sus hijos, y los abuelos.. los abuelos simplemente miraban con buenos ojos, pues para ellos solo somos víctimas de los nuevos tiempos.

"Educa a los niños para no castigar a los hombres"

Y qué razón tenían aquellos viejetes, si volviera la mili.. 
Veríamos a los pokeros (si existieran) con la cabeza rapada del todo, y no solo por los alrededores dejando una ridícula mata de pelo engominada dignas de aparecer en los documentales de "Megaconstrucciones" en la Secta, digo.. Sexta.

Llámame loco, pero echo de menos los tiempos que nunca viví.