Música

8 ene 2012

Nadie me espera pero vuelvo a llegar tarde..

Típicas veces que quedas con nosequién en nosedónde a nosequé hora..

Esa es la vida, ver a una persona que te parece interesante para luego conocerla de verdad y sentirte estafado durante todo ese tiempo.
Quedar en un sitio con mucha gente, cada cual con su idea diferente de cómo invertir el tiempo durante esas próximas horas, para acabar haciendo lo mismo de siempre, nada.
Y el tiempo.. otra vez el tiempo.. que por si solo diferencia a las personas precavidas, que prefieren llegar 5 minutos antes; las perfeccionistas/calculadoras (como yo) que prefieren llegar a su hora, pues odian esperar; y las que hacen todo en el último momento y por el camino buscan una excusa para el retraso.

"Cada vez más solo, rodeado de gente"

Allí estaba, esperando de pie frente a un banco dónde no solíamos sentarnos, de un parque al que nunca fuimos, a una hora que probablemente nunca pensases aparecer.
Sin embargo te esperaba, viendo como se cruzaban niñatos que alardeaban de con cuántas se habían liado este sábado, mientras los padres presumían de la buena educación de la parte que no desconocían de sus hijos, y los abuelos.. los abuelos simplemente miraban con buenos ojos, pues para ellos solo somos víctimas de los nuevos tiempos.

"Educa a los niños para no castigar a los hombres"

Y qué razón tenían aquellos viejetes, si volviera la mili.. 
Veríamos a los pokeros (si existieran) con la cabeza rapada del todo, y no solo por los alrededores dejando una ridícula mata de pelo engominada dignas de aparecer en los documentales de "Megaconstrucciones" en la Secta, digo.. Sexta.

Llámame loco, pero echo de menos los tiempos que nunca viví.

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