En ocasiones, dos cosas negativas se juntan para formar una positiva.
No existe la luz sin oscuridad,
y arrojas tanta luz sobre mi que me atraviesas, me haces trasparente,
puedes ver lo que pienso y siento reflejado en mi cara.
Me das luz cuando no encuentro el camino,
oscuridad y compañía cuando necesito esconderme.
Brillamos como quien hace reír a un niño,
y desaparecemos como espías en una misión, nuestra misión.
Escaparía de este mundo, pero te conocí aquí.
Como un pequeño amor, que es demasiado grande.
Como David contra Goliat,
te enfrentas a problemas de los que yo huiría, y ganas,
tienes mucho que perder(te) y poco que ganar(me).
Pero eres pequeña, recuerda, y te llenas con poco.
Nos odiamos por querernos tanto, hacemos el amor y la guerra a la vez.
Tu boca se pelea con la mía, a ver cual domina a la otra con pequeños mordiscos.
Miradas que sabiendo que son el espejo del alma, quieren calar más allá.
Manos ejerciendo quizá demasiada presión sobre tu piel creando marcas,
las cicatrices las dejamos atrás, son cosas del pasado.