No era todo tan difícil,
todos los problemas se ocultaban
sobre un semblante despreocupado.
Al abrigo de nuestra chaqueta favorita,
sobre el caminar indeciso de nuestros timidos pies,
sin miedo a las decisiones
y dando menos importancia a unos ojos
de los que después te enamorarías.
Pensando que las cosas de mayores
de mayores son,
que esos quehaceres eran totalmente ajenos
que de mayor todo cambiaría sin más.
Sin más, así pasaban los dias
no nos agobiaban los exámenes, ni el dinero,
solo llevar una cabo una cuenta atrás
que a su final, nos llevaría a los tan ansiados recreos.
Nuestros padres no nos dejaban salir hasta tarde,
pues para ellos no eramos tan mayores
como nosotros mismos nos veíamos..
Los amigos estaban para jugar por las tardes
y no para ayudarnos con nuestras rayadas,
pues en aquel entonces desconcíamos esa palabra..
y esa sensación.. ¡Qué tiempos!
Etapas de nuestra vida en las que
solucionabamos nuestras diferencias
con un "Perdón", seguido de un abrazo..
y no de forma violenta..
Tiempos en los que el "poder" se manifestaba
al ser el más grande de primaria, para despues,
en tan solo un año, ser el más pequeño de la ESO.
Salir a la calle, ver a las personas y pensar..
pensar que quizá algún dia seamos así.
Quien me lo iba a decir..
tan solo ocho o nueve años después.
Es ahora cuando veo a los más pequeños
tal y como yo era..
Mientras que a las personas mayores,
como un recuerdo de lo que hace años
pensaba que serían, y no como de verdad son.
¿Te acuerdas?
"Y eso que siempre seré un niño.
Pero un niño infeliz es como nada..
es.. como una mamada sin cariño"
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