La naturaleza no estaba preparada para una plaga como el hombre.
Tenemos que recordar que somos los hijos no deseados de Dios,
pero no por ello hay que comportarse como tal, como indeseados.
"El hombre es bueno por naturaleza, pero la sociedad le corrompe"
"El hombre es un lobo para el hombre"
Todos nosotros hemos escuchado esas dos citas, sabemos interpretarlas,
y lo que es peor, sabemos que son verdad.
Cuando una persona se cría en un ambiente hostil, se vuelve hostil.
La violencia genera más violencia.
Una sociedad caótica degenera en un sumidero de problemas.
Pero ese no es nuestro destino, podemos decidir,
debemos dejar de lado esa suposiciones preestablecidas en nosotros,
podemos obrar bien aun cuando la gente espere lo contrario,
pues a eso deberían estar acostumbrados, no siempre a lo negativo.
Podemos ayudar a la gente que nos rodea,
para la sociedad no supone ningún cambio, pero sí para esas personas.
Individualmente no podemos cambiar el mundo,
pero sí podemos cambiar nuestro mundo.
Podemos ser felices.
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