Música

8 nov 2015

Si la vida es una herida, la dejo que duela

Acostumbrándome a restar,
a escribir más y publicar la mitad,
decir menos lo que siento, y más lo que quieren oír,
así es ser uno más, ¿no?
Escribir por no llorar. Adaptarse.

Lo difícil no es restar, dividir, desprenderse..
es saber que hacer con lo que sobra.
Con los recuerdos rehenes,
con los objetos que antes fueron algo simbólico,
las voces que te recuerdan que pudiste hacer más,
y las que dicen que no debiste hacer tanto.

He vuelto a soñar después de años;
a sonreír con las pesadillas
al darme cuenta de que nada es verdad.
A sentirme vivo aun cuando no sé bien si lo estoy.
Dejar que mi mente haga lo que quiera, confiar,
como cuando te enamoras.

Como saber que estás haciendo algo mal
y seguir hasta el final con esa idea,
algo a medias tampoco puede llevar a algo bueno.
Soy de odiar(me) y amar(te) hasta juntar los extremos;
de llorar hasta reír,
de restar hasta sumar,
de pensar que menos por menos, es más.

Sin medias tintas, con algunas frases a medias.
Como lo que siempre quisiste decir a alguien,
pero no encontrabas el momento, o las fuerzas.
Yo no me encontraba a mi.

Quizá sea yo lo que sobra,
ya veré que hago conmigo.

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