intentando hacer ver al otro que queríamos quedar, pero sin decidir dar el primer paso.
Encadenados a la prisión moral de lo que podía, debía, e iba a pasar,
contando o evitando las repercusiones que podría llegar a tener, para bien o para mal.
Inventando excusas tontas para vernos al día siguiente, pues ya nos echábamos de menos..
Sin saber el lugar correcto donde depositar los dos besos, y quedarme quieto mirándote,
igual buscaba la respuesta en tus ojos, y la encontré en tu sonrisa que se iba acercando..
Entiendo que desde ese día, nada sería igual, necesito hablar contigo todos los días,
todas las graciosas, pero importantes coincidencias que hacían pensar en un destino,
en una posible eternidad junto a ti, o quizá en nada, pero que para mi lo habrá sido todo.
Era necesario escribirlo,
aunque ella está en Inglaterra
los recuerdos se quedan en casa,
para no dejarme solo.
Gracias por hacer que tenga cosas que recordar en estos días :)
No hay comentarios:
Publicar un comentario